Creando nuestra práctica personal en casa

Una revisión de la conferencia de Ingelese Nherlan

Por Leslie Corcos

¿Qué nos impide realizar una práctica personal en casa? Por un lado …. Los hábitos! La mayoría de nosotros no tenemos hábito de hacer una práctica personal en casa, y damos todo tipo de razones o excusas para mantener nuestros hábitos cotidianos y no dar lugar a nuestra practica personal.

Ingelese Nherlan nos sugiere realizar lo siguiente: escribe todo lo que haces como “rutina o hábito” diario en tu vida cotidiana. ¿Puedes hacer algo diferente?, ¿Te gustaría cambiar tu vida cotidiana?, ¿Puedes encontrar tiempo para estar 30 a 60 minutos inmerso en el yoga diariamente? Si la respuesta es “sí” sigue leyendo!

Antes de enseñar el ‘ABC ‘ de cómo hacer una práctica personal en casa, ella trato la actitud que debemos tomar en nuestra práctica personal. Mantener nuestra mente en el asana, no permita que su mente se vaya o divague en organizar la cena par la familia o estar preocupado por tus hijos en ese momento, en lugar de que tu mente este dentro de Trikonasana. La mente siempre va a encontrar razones para no estar en la postura.

Hay que digerir una asana al igual que la comida. No comer demasiado ni muy poco. En otras palabras, no se exceda en su práctica, pero no por ello practique poco. La exageración de la práctica puede causar lesiones y es útil recordar que la característica de una práctica madura de yoga, es saber cuándo dar marcha atrás, y no dejar que el ego nos lleve a conseguir el “logro”.

Si tu alimentación es escasa y además no es variada, seguramente tu cuerpo morirá de hambre por falta de alimentos. Así como varias tus alimentos, varia también la secuencia de tus posturas.

Presta atención a cómo estás utilizando tu proceso de pensamiento durante las asanas. Pasar de forma activa “pensando a cerca de” una asana, a estar “atento” en la postura. Si tu dejas que tu práctica este con la “charla interior”, entonces tu practica habrá sido demasiado intelectual.

El objetivo es “absorber” cada postura, en lugar de “agarrarse” de la postura en un intento de “hacer las cosas correctamente”. En lugar de agarrarse, mantenerse abierto física (cuerpo) y mentalmente. Hacer una pausa después de cada postura para absorber lo sentido.

Ingelese Nherlan luego explicó el proceso físico de la creación de una práctica personal en casa. Cada postura sólo será sostenida en el tiempo tanto como la mente puede permanecer en la postura. Si la mente se distrae, entonces es en ese momento hay que salir de la postura. Para los principiantes, es recomendable que hagan la postura 2 o 3 veces, en lugar aumentar el tiempo en la postura.

Hay tres tipos principales de posturas: de pie, sentado o acostado. Ingelese sugiere que una o dos posturas de de las siguientes categorías deben hacerse en una hora de práctica para principiantes: Posturas de pie, Invertidas, extensiones hacia delante, extensiones hacia atrás, torsiones y de equilibrio, restaurativas y Savasana.

Con el fin de hacer las posturas se necesitan tres cualidades: extensión, fuerza y apertura. Generalmente las personas que son fuertes necesitan más alargamiento, los que son flexibles necesitan desarrollar más fuerza, y todos necesitamos que nuestras articulaciones logren mas apertura. Todas las asanas se deben realizarse con la respiración, creando armonía en la práctica.

Ingelese sugiere que antes de nuestra práctica, nos preguntemos: “¿Cómo me siento hoy?” ¿Con cuál guna me identifico hoy?. Si uno se siente pesado y cansado, esta en un estado “tamásico”. Si uno se siente muy energético, esta en un estado “rajásico”, y si se sienten ligeros y llenos de felicidad están en un estado “sáttvico”. Adaptar tu práctica a cómo te siente en el momento, con el fin de lograr el equilibrio.

Ingelese sugerido que cada postura se realice tres veces, la primera vez con el foco en los pies, las piernas y los brazos. Esto es de suma importancia ya que nos mantienen sostenidos firmes de abajo hacia arriba! La segunda vez, centrarnos en la columna vertebral; y la tercera vez observar la respiración, asegurándose de que se está moviendo de manera uniforme.

Cuando hayas terminado tu práctica no quedarse en lo negativo o lo que podrías haber hecho mejor; es mejor decirse a uno mismo: “Estoy satisfecho con mi trabajo. He hecho mi mejor esfuerzo. Estoy contento”. No pienses mal de ti mismo o de otros. No te desanimes. Ten paciencia y se regular en tu práctica.

Ingelese destacó la importancia de consultar siempre al libro “Luz sobre el Yoga” para aprender las posturas y ella sugirió que confeccionen una carpeta que contengan los dibujos de cada postura con sus respectivos nombres y lo tengan a mano cuando empiecen a hacer su práctica en casa. Pueden clasificarlos de acuerdo con el tipo de postura. Cada vez que por primera vez se logra realizar una nueva postura, se pueden agregar al archivo.

Ingelese al final respondió a algunas preguntas. Pero a mi me gusto su respuesta a la siguiente pregunta: “¿Qué pasa si un día no tienen suficiente tiempo para practicar?” Su respuesta fue: “En esos casos es mejor hacerse de un poco de tiempo, incluso 20 ó 30 minutos todos los días para nuestra practicar personal, a tener luego en tus manos demasiado tiempo, para contrarrestar la enfermedad que podría llegar”.