El porqué de la invocación al iniciar la práctica

Toda clase de yoga se inicia con una invocación, un ritual de homenaje y agradecimiento a los grandes maestros quienes no han transmitido la sabiduría del yoga, para acercarnos a la comprensión de nosotros mismos y de la totalidad. A través del canto del Om y la invocación a Patañjali (300 a.C) rendimos nuestra mente y nuestro ego, para pedir a los maestros –y a nuestro maestro interno—la guía por el sendero del autoconocimiento.

Como ha señalado Geeta S. Iyengar :

Desde el comienzo, cantamos porque así el sentimiento de santificación viene desde adentro, junto con el sentimiento de entrega de uno mismo, porque nada puede ser aprendido en este mundo a menos que tengas la humildad de aprender. En el momento en que piensas en el Supremo al comienzo de cada práctica, sabes que eres muy pequeño frente de esa gran alma. Una vez que esto es aprendido entonces los otros problemas que pueden surgir durante la práctica, principalmente aquellos que conciernen al ego, serán afectados. Sabes que ‘bajas’ para aprender algo. Y no puedes aprender nada al menos que bajes; si piensas que estás en la cima y lo sabes todo, entonces no eres un aprendiz. En este sentido, el canto ayuda.

(Pune, 1997)


Om

OmEs uno de los sonidos simbólicos más cantados en India. Tiene un efecto profundo sobre el cuerpo y la mente de aquél que lo canta y también en su entorno. La mayoría de los mantras y cantos védicos comienzan con Om. Todas las acciones auspiciosas comienzan con un Om. Incluso se usa como saludo- Om, Hari Om. Es repetido como mantra o se utiliza para meditar sobre él. Su forma gráfica es adorada, contemplada y usada como un signo auspicioso.
Om es el nombre universal de la Totalidad. Está compuesto por las letras A, U y M. El sonido emergente de las cuerdas vocales comienza en la base de la garganta como A. Al acercarse los labios entre sí, se forma la U y cuando los labios se cierran, todo el sonido concluye en M. Las tres letras simbolizan los tres estados (despierto, sueño y sueño profundo), las tres deidades (Brahma, Vishnu y Shiva), los tres Vedas (Rig, Yajur y Sama), los tres mundos (Bhuh, Bhuvah, Suvah), etc. El Señor es todo esto y más. El Señor sin forma ni atributos (Brahman) es representado por el silencio entre dos emisiones de Om.

Om también es llamado pranava, que significa “aquél (símbolo o sonido) por el cual el Señor es alabado”. Se dice que el Señor comenzó a crear el mundo después de haber cantado Om y atha. Así, se considera que su sonido crea un comienzo auspicioso para cualquier tarea que se quiera llevar a cabo. El canto de Om debería tener el sonido resonante de una campana. Llena la mente de paz, la focaliza y permea de un sonido sutil. Se medita sobre su significado y se logra la realización. Así Om simboliza todo, esto es, el significado y la meta de la vida, el mundo y la Verdad detrás de él, lo material y lo sagrado, todas las formas y Aquello que no tiene Forma.

(Fuente: “Why do we…?” de Swami Vimalananda y Radhika Krishnakumar)


La invocación a Patañjali

PatañjaliLa invocación a Patañjali rinde homenaje al sabio que, alrededor del año 300 a.C., recopiló la filosofía del yoga en 192 sutras, condensando así en un texto escrito la sabiduría oral de esta tradición milenaria. Esta práctica, dirigida hacia la evolución mental y espiritual del ser humano, ha sido vivificada y transmitida por los yoguis de todos los tiempos hasta la actualidad.

Es en este reconocimiento y gratitud, que cantamos la invocación a Patañjali al comienzo de cada práctica. En sánscrito, dice así:

Yogena cittasya padena vacam
(Yo-gue-na chi-ta-siah pa-de-nah va-cham)
Malam sarirasya ca vaidyakena
(ma-lam sha-rii-rah-siah cha vaid-yah-ke-nah)
Yopakarottam pravasrm muninam
(yo-pah-kar-oh-tahm prah-vah-rahm mu-nii-nahm)
Patanjalim pranjaliranato smi
(pa-tahm-lla-lim prahm-lla-li-ah-nah-to-smii)
Abahu purusakaram
(ah-ba-ju pu-ru-sha-ka-ram)
Sankha cakrasi dharinam
(shan-ka cha-kra-si dar-i-nahm)
Sahasra sirasam svetam
(sah-hah-srah sheer-ah-sahm shvay-tahm)
Pranamami patanjalim
(prah-na-ma-mi pa-tahn-lla-lim)
Hari Om

La traducción de ambas estrofas es la siguiente:

“Inclinémonos ante el más noble de los sabios, Patañjali, quién nos dio el yoga para la serenidad y santificación de la mente, la gramática para la claridad y la pureza del lenguaje, y la medicina para la perfección de la salud.

Postrémonos ante Patañjali, una encarnación de Adisesa, cuyo cuerpo superior tiene forma humana, cuyos brazos sostienen una concha y un disco, y quien es coronado por una cobra de mil cabezas”
(BKS Iyengar, Luz sobre el pranayama)

Puedes escuchar la invocación cantada por el maestro Iyengar en este link


 

Namasté: lo divino en mí saluda lo divino en ti

Namasté es el gesto de unir las palmas en el centro del pecho e inclinar la cabeza en una reverencia y representa la creencia de que en cada uno de nosotros reside una chispa Divina, que está localizada en el chakra del corazón. Es un acto mediante el cual un alma reconoce a la otra y se postra humildemente ante ésta, rindiendo su mente y Ego.
El profesor inicia la clase con este gesto en gratitud hacia sus alumnos y hacia sus propios maestros, invitándolos a conectarse con el flujo divino de verdad y sabiduría que reside en cada uno de nosotros.